Archivo de la categoría: Ideas para encontrar empleo

Preguntas frecuentes sobre la Xpo Laborum!

1. ¿Qué es Xpo Laborum?

Es la feria laboral y de educación ejecutiva más grande del Perú, en la cual podrás contactar personalmente a muchas de las mejores empresas para trabajar en el Perú que buscan talentos, dejarles tu currículum y participar del programa de conferencias sobre como encontrar trabajo y cuales son las habilidades necesarias para ser un profesional exitoso, dictado por expertos. Asimismo, podrás obtener información de las principales Universidades y Escuelas de Maestría.

2. ¿Me aseguran que conseguiré trabajo?

No, eso depende exclusivamente de ti. Nosotros te facilitamos el contacto directo con empresas que están interesadas en contratar personal, pero la decisión de contratación dependerá de si calzas con el perfil que buscas y tu desempeño. Sabemos que hay muchísima gente que ha conseguido trabajo a través de las Xpo Laborums pasadas, así como también gente que no lo ha hecho.

3. ¿En donde se realizará la Feria Xpo Laborum?

En el Centro de Convenciones del María Angola que queda en Av. la Paz 623 Miraflores (cruce de la paz con Shell).

4. ¿Cuál es el horario de la feria?

Estaremos atendiendo el viernes 25 de 2:00pm a 9:00pm y el sábado 26 de 10:00am a 9:00pm.

5. ¿Cuánto cuesta la entrada?

El precio general es de S/. 10.00 y si muestras tu carné de estudiante (vigente) el precio es de S/. 7.00 (Válido por día).

6. ¿Dónde se compra la entrada?

Las entradas se venderán el mismo día de la Xpo Feria en la entrada del Centro de Convenciones del María Angola.

7. ¿Hay algún costo adicional aparte de la entrada?

No, el único pago es el de la entrada.

8. ¿Es necesario llevar CV’s?

Si, es importante que tengas varios CVs a la mano para poder dejarlos en los stands, si puedes es recomendable que lleves tu CV en un USB para que las empresas puedan guardarlo fácilmente.

8. ¿Cómo debo ir vestido?

Es recomendable que vayas vestido de manera formal, recuerda que será tu primer contacto con la empresa por lo que es bueno dar una buena impresión.

9. ¿Qué haré una vez que llegue a la feria?

La idea es que te presentes con cada representante de las empresas de tu interés, poder conversar con ellos para conocer cuales son las vacantes que tienen disponibles y que conozcan tu perfil para convocarte en futuros procesos de selección. En esta feria podrás dar a conocer cuales son tus habilidades laborales.

10. ¿Qué otras opciones tengo además de contactar a las empresas?

Durante todo el transcurso de la feria se estará dando el programa de conferencias de empleabilidad, dictados por los Gerentes Generales y de Recursos Humanos de las empresas que participan y personas especializadas en el tema. Estas conferencias no tienen ningún costo por lo que podrás ingresar a las que más te interesen.

 

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V Feria Laboral: Xpo! Laborum

¿Buscas trabajo? Ponte en la mira de las mejores empresas!

Este viernes 25 y sábado 26 de junio se realizará la V Feria Laboral y de Educación Ejecutiva “XPO LABORUM” en el Maria Angola. Es organizada por el portal de empleos más grande del Perú, Laborum.com y auspiciada por Telefónica, Interbank, Procter & Gamble y Asea Brown Bovery.

Algunas de las empresas que estarán con nosotros son: Telefónica, Procter & Gamble, Interbank, Asea Brown Bovery, Grupo Romero, Transportadora de Gas del Perú, Jockey Plaza, Yanacocha, Nextel, Supermercados Peruanos, San Ignacio SA, Abengoa, Edelnor, Red de Energía del Perú, Cam Perú, Maestro Home Center, Cargill, Unicon, Edegel, San Fernando. Boticas BTL, Avantica, Empresa Eléctrica de Piura, USIL, UPC, ISIL, IPAE, entre muchas otras.

Conseguir trabajo depende de ti, lo que hacemos es facilitarte el encontrar a varias de las mejores empresas para trabajar en el Perú en un sólo lugar con las que podrás conversar, dejarles tu currículum y escuchar las conferencias de algunas de ellas (la sala de conferencias tiene una capacidad limitada, por lo que es mejor llegar temprano). Te recomendamos que lleves varios currículos impresos.

Estarán todas las consultoras de Laborum a tu disposición para aconsejarte como ingresar a las mejores empresas.

Asimismo, tendremos también durante todo el viernes y sábado un programa de conferencias dictadas por expertos expositores sobre “El profesional del futuro”.

El costo por día es de 10 soles y si eres estudiante 7 soles. Las entradas las compras ese día en la puerta del Maria Angola (Av. la Paz 623 Miraflores – cruce de la paz con Shell).

No te la pierdas y pásale la voz a tus amigos!  Te esperamos!!!

Si quieres ver más información y opciones de empleo, visita www.laborum.pe

Así son los directivos más buscados

3868828La semana pasada me enviaron este artículo sobre empleabilidad que me pareció muy interesante como para resumirlo y compartirlo con ustedes. Fue publicado en Expansión Empleo, el 24-07-2009 por Montse Mateos. Madrid.

 La capacidad de gestión, la flexibilidad y las dotes para dirigir equipos son las características que definen a los ejecutivos que demandan las empresas hoy en día. A cambio, ellos piden estabilidad y autonomía para mejorar los resultados de negocio.

 

Para ser un valor en alza desde el punto de vista laboral en el próximo curso no será necesario haber sido el primero de la clase, contar con un master brillante o una dilatada experiencia. Aunque todo esto ayuda, lo que las empresas necesitan ahora son directivos capaces de  conseguir resultados a corto plazo pero pensando en el futuro. Se quiere a aquellos que tienen recursos para salir de este atolladero con su creatividad, empuje y capacidad de decisión; los que no tienen miedo a equivocarse y los que aportan una capacidad de gestión enfocada al ahorro de costes y al incremento de oportunidades para seguir desarrollando negocio, aunque sea en nuevos nichos”. Experto en selección, Hierro señala que los que mejor lo tienen para encontrar un empleo son quienes se enfocan más hacia la gestión comercial, controlan el mercado o saben manejar herramientas de marketing con solvencia; así como los directivos y mandos con competencias en el control financiero.

 

El directivo que viene

En este escenario, Ignacio Bao, presidente de Bao & Partners, señala que las prioridades de las

compañías son la reducción de costes y la tesorería y, en algunos casos, la mejora del posicionamiento internacional, porque el mercado interior está sufriendo más. Por estos motivos identifica al primer ejecutivo capaz de transformar la compañía optimizando procesos y costes como uno de los perfiles más demandados: “Este profesional suele generar la necesidad de reclutar dos perfiles adicionales: el director financiero con capacidad de mejorar la tesorería, y el director de recursos humanos para optimizar y fidelizar”, explica Bao.

 

Se necesitan directivos que se remanguen y tiren del carro como uno más, con gran orientación comercial, con capacidad de ejercer cuantas tareas se les asignen en función de cómo evolucione la situación”. La ‘mega-estrella’ que venía a gestionar la abundancia y a arrancar grandes proyectos de expansión ya no es necesaria.

 

Adiós a la ‘mega-estrella’

Los expertos coinciden en que estamos ante algo más que una crisis cíclica y que tendrá como

consecuencia una nueva forma de entender la economía. “Para afrontar esta situación, los aspectos personales del directivo tienen más relevancia que los conocimientos técnicos. Se buscan valores como la confianza en sí mismo, la ética, la capacidad de comprometerse con un proyecto y, sobre todo, inteligencia y habilidad emocional. Hay que contratar personas completas que sean capaces de afrontar un negocio.

 

La orientación hacia los resultados, una competencia que se supone en todas las categorías profesionales, es una prioridad en el caso de los directivos y también uno de los aspectos que destaca Gortari: “El mercado demanda ejecutivos orientados hacia los resultados a corto plazo; quiere personas que se dediquen a pensar y que resuelvan los problemas del día a día”.

 

Gortari asegura que se necesitan ejecutivos que, por encima de los conocimientos técnicos, transmitan energía y entusiasmo y estén más centrados en los clientes y las operaciones, buscando la eficiencia. Para el presidente de Otto Walter, ahora resulta esencial contar con

personas que sepan comunicar, que saquen adelante el negocio y que, además, sean capaces de controlar el gasto: “Es el momento de los McGyver dispuestos a hacer maravillas con los medios disponibles, y crear soluciones asombrosas con lo que encuentran a su alcance, en vez de quejarse de lo que les falta”.

 

Condiciones del candidato

Por su parte, muchos de estos directivos son conscientes de su valía y alguno se encuentra en situación de exigir ciertas condiciones. Perrau explica que el ejecutivo demanda información sobre las funciones que va a asumir y de qué manera lo hace: “No quiere ser un eslabón en el proceso y por eso exige capacidad de liderazgo y un entorno propicio para desarrollarlo y, sobre todo, contar con la delegación necesaria para ejercerlo. No importa tanto a quién reporta en sus funciones como que lo tenga claro y le dejen hacer”. De Benito también señala la importancia del aspecto emocional: “La integración en el equipo de trabajo es fundamental”. Muro añade que, “deben ser personas de equipo. Los individualistas no son el perfil adecuado para los próximos retos. Hacer equipo implica aunar, ceder, aceptar, aportar, sufrir y disfrutar juntos”.

Crisis y oportunidad

Mi amiga Elisa y yo trabajamos juntas desde hace más de un año. En los últimos meses, hubo entre nosotras una conversación recurrente a la hora de almuerzo o cuando parábamos a servirnos un café. “¿Te acuerdas de esa amiga que te conté, la que era amiga de mi prima?, bueno, ayer le avisaron que solo hasta fin de mes trabajaba”, me contaba. “Oye, te cuento que me llamaron los chicos de mi anterior trabajo y han sacado a tres del equipo”, le contaba yo luego.

Hace unas semanas, ella salió de una reunión con nuestra jefa, y estaba blanca como un papel. “Acompáñame a comprar”, me dijo. En el camino me contaría que le habían dicho que se veían obligados a prescindir de sus servicios, pues la empresa tenía cada vez menos pedidos y había que recortar personal. Yo traté de consolarla y le conté que hacía unos días había escuchado a un experto decir que toda crisis era una oportunidad. “¡Bah!”, me dijo, “¿oportunidad para quedarme desempleada?”.

Elisa, que se sentaba al frente mío, estuvo dos días en shock. La veía mirar su pantalla pero sabía que estaba pensando en otra cosa.

Al tercer día, llegó con otro semblante. “Listo”, me dijo, “a ponerse las pilas”. Yo, que conversaba mucho con ella, ví todo el proceso por el que pasó. Primero le pidió a varios amigos que le pasara su CV para verlos y enriquecer el suyo. Luego de varias horas en Google, elaboró una lista de empresas de reclutamiento on line donde podía ingresar su CV. Al día siguiente fue más allá: llegó con una lista de las empresas en las que le gustaría trabajar y abrió sus páginas para ingresar su CV. Esa tarde la escuché llamar a varios conocidos a comentarles que estaba buscando un cambio y que si sabían de algo, que le avisaran.

El lunes siguiente llegó entusiasmada. “Estuve conversando el fin de semana con unos amigos y me han propuesto formar una empresita, ¿te acuerdas que siempre te dije que tenía ganas de poner una?, voy a sacar cuentas con mis ahorros y mi liquidación y pensármelo bien”, me dijo.

Solo pasaron un par de días para que llegara la primera llamada. Querían entrevistarla para un puesto, y, aunque el rubro de la empresa no le agradaba, aceptó la entrevista para ver qué le ofrecían y compartir sus propias expectativas. Sin embargo, tres días después la llamaron de una multinacional. Uno de los amigos a los que había llamado dio su nombre en esa empresa y le pidieron entrevistarla ese mismo día. Se zambulló durante una hora y media en la página web de la empresa para informarse y luego corrió a su casa a cambiarse. Pasó esa entrevista y las otras dos que siguieron en las dos semanas siguientes, y justo un día antes de dejar la empresa, le confirmaron que había sido seleccionada para el puesto. El sueldo y el cargo eran mayores de los que había percibido hasta entonces. Con su liquidación ha decidido complementar sus conocimientos estudiando una maestría.

Elisa seguramente se hubiera quedado varios años más trabajando conmigo, ganando lo mismo y haciendo un trabajo que ya conocía, pero la crisis le dio una oportunidad: la de preguntarse dónde quería trabajar, la de cuestionarse cuáles eran sus perspectivas de vida y qué estaba haciendo para conseguirlas, la de plantearse formar un negocio propio, o la de seguir siendo dependiente, pero capacitarse más para ser mejor.

La crisis económica nos trae a nosotros mismos pequeñas crisis personales, que nos obligan a exigirnos más en algunos casos, para mantener nuestro trabajo, pero también a replantearnos lo que queremos en otros. Nos da la oportunidad de mirar más allá de lo que habíamos estado mirando.

Luego lo delego

“Lo hago yo porque a mí me va a salir mejor”.  “Prefiero no darle ese trabajo porque es importante y quiero llevarme el crédito”. “Mejor lo hago yo, ¿total?, lo termino en un ratito, si le pido que lo haga tendría que demorarme mucho en explicarle”. “Le tocaría hacerlo a él, pero me da miedo que no lo haga bien”.

¿Alguna de estas frases suena conocida? Seguro que sí. Uno de los errores más comunes que vemos en los centros de trabajo es no saber delegar las tareas, ya sea por temor a que la otra persona no lo haga bien, por “falta de tiempo” para explicar y hacer seguimiento o por desconfianza a que sea el otro el que termine llevándose los laureles.

Aunque los temores son entendibles, las consecuencias de no delegar no son nada positivas: no solo la persona se llena de tareas que no puede cumplir en su horario habitual, sino que el resto del equipo no aprende, y se crea un círculo vicioso.

Aprender a delegar no es fácil, pero sí necesario, y si bien no hay un manual para hacerlo, acá te damos algunas ideas que pueden facilitar tu propio aprendizaje.

La primera tiene que ver con la responsabilidad. El temor tan grande que existe para delegar tiene que ver con que lo que se delega es solamente la tarea, pero la responsabilidad sigue estando en nosotros. Sin embargo, es importante ver que, no hay razón para pensar que la persona a la que se delega la tarea no la va a asumir con la misma seriedad con la que nosotros mismos la asumimos, y, por lo tanto, va a hacer realmente su mayor esfuerzo. Pongamos real responsabilidad en el resto, hagámosles sentirse importantes, démosles nuevos retos. Además de enseñarles nuevas tareas que más adelante podrán hacer con facilidad, estamos motivándolos en su propio trabajo.

La segunda tiene que ver con el error. Dejemos que se equivoque. Veamos el error como un proceso de aprendizaje, pensemos que nosotros también nos hemos equivocado. No le tengamos miedo. Cuando cometa errores, démonos un tiempo para permitir que entienda qué ha hecho mal, de manera que a la próxima vez esté alerta. No se trata de reñir ni poner malas caras. Siéntese con él y pregúntele: ¿Qué podrías haber hecho distinto?, ¿cómo lo harías la próxima vez?, ¿en qué te basaste para tomar esa decisión?, ¿cómo podrías cambiar esto para que la próxima vez no te suceda?

 

La tercera tiene que ver con el seguimiento. No podemos delegar una tarea y esperar que nos la entreguen perfecta una semana después. Al momento redelegar la tarea, es bueno acordar una fecha y hora para sentarse a revisar lo avanzado, qué dificultades está encontrando la persona y qué otras cosas podría hacer para enriquecer su trabajo. En este punto es importante recordarle cuál es su objetivo final, la meta a conseguir.

Finalmente, es muy importante no olvidar el reconocimiento. Una vez terminada la tarea, si se alcanzó el objetivo final, no hay que olvidar que, así como a nosotros nos complace escuchar al menos un breve “buen trabajo”, para el resto es también valioso.

Delegar nos alivia nuestra propia carga de trabajo, fortalece el trabajo de equipo, ayuda al resto a aprender y crecer profesionalmente y permite que todos nos sintamos más motivados.

 

El líder del futuro

Ya no basta con ser inteligente y trabajador, pues todo el mundo es inteligente y trabajador. ¿Cómo hacer para ser más atractivo para las empresas en estos tiempos de crisis?

  

Nuestra vocación profesional es una de las variables que más debemos tener en cuenta a la hora de pensar en ideas para mejorar. Y es que en nuestro trabajo pasamos la mayor cantidad de horas del día, es la fuente de nuestros recursos económicos, pero más importante aun, es también fuente de satisfacción o insatisfacción de muchos que se sienten que han triunfado o también fracasado según sea el caso. Es por ello que conviene estar siempre atentos de cómo trabajar mejor, como ser más productivos. De ello dependerán nuestros ascensos, nuestra línea de carrera y en algunos casos nuestro nivel de recompensa personal y económico.

 

Trabajo en una compañía de selección de personal y continuamente nos toca reclutar y escoger a los mejores. Les hemos preguntado a nuestros clientes actualmente, con crisis incluida, cuál es el perfil de los candidatos que buscan. Y la sorpresa fue grande. Y es que hace pocos años el perfil que se pedía era completamente distinto al de ahora. Antes bastaba con terminar en una universidad o instituto de cierto prestigio y tener experiencia, que sea medianamente inteligente y trabajador. Al poco tiempo, se exigía también además un post grado llámese Maestría o especialización en algún campo en especial y que sea un experto en el tema que manejará. Pero resulta que ahora, ya hay muchos que cumplen con ese perfil, y las empresas se han vuelto más exquisitas para reclutar personal. El factor crucial para tomar la decisión de contratación ya no será su formación académica o su experiencia sino sus capacidades relaciones.

 

¿Qué se exige en los profesionales hoy en día?

Que el profesional tenga habilidades o competencias y valores. En cuanto a las competencias, las hay de muchos tipos, pero para efectos prácticos las clasificaré en dos, las personales y las sociales. Dentro de las personales están incluidas el orden, pero no el orden para tener el escritorio ordenado, sino el orden mental para priorizar las cosas en tu vida, a qué le da uno mayor importancia, saber cuando hacer primero lo importante y cuando lo urgente, cuando adaptarse a la realidad (muy útil en tiempos de crisis). Otra de las competencias es la capacidad de las personas para tomar decisiones, saber negociar, liderazgo y pensamiento estratégico (ver el panorama completo, a mediano y largo plazo). Los exitosos lo son porque no sólo están en “el aquí” y “el ahora”. Están pacientemente dando pasos firmes en la dirección correcta.

 

En relación a las competencias sociales, las más importantes son la red de contactos que hayamos tejido, la capacidad para manejar eficazmente conflictos, trabajo en equipo e inteligencia emocional (capacidad para conocer tus emociones, desarrollarlas y controlarlas y conocer las de tu interlocutor, entenderlas y actuar en consecuencia). La relación con los demás es muy importante, ya sea con compañeros de trabajo, subordinados o jefes. Se debe tener la capacidad para generar empatía con los demás a pesar de problemas internos. Muchas veces se tiende a pensar que el jefe tiene que tratar como capataces al equipo que tiene a cargo para imponer respeto. Nada más falso. Un jefe que dice que es el jefe es una mala señal, implica que el liderazgo en ese jefe ya está por los suelos. Debe ser capaz de gestionar la impopularidad de decisiones correctas pero a veces difíciles de tomar. Debe utilizar un liderazgo sustentado en la intuición y creatividad.

 

Por otro lado están también los valores. Deben ser personas íntegras, de una sola pieza, que hagan las cosas bien a la primera, con una vocación de excelencia muy marcada. Apasionados por su trabajo. Que no trabajen por trabajar, sino que ese trabajo trascienda, tenga motivos más allá de ganar dinero.

 

Otro de los valores principales que debe tener es la humildad, valor que maneja bien el fracaso y maneja bien el éxito. Humildad para pasar la página del éxito con rapidez y de igual forma, en tiempos de crisis, tener la automotivación para ver oportunidades. Cuando cometen errores, aprenden de ellos, alzan el vuelo y siguen caminando. Y cuando parece que les van bien las cosas no se lo creen demasiado. El torpe es el que cree que nunca se equivoca. El inteligente es el que se da cuenta cuando se equivoca, pero más inteligente cuando lo corrige, y más aun cuando pide disculpas. No se “comparan con”, sino que “quieren aprender de”.

 

También buscan gente optimista, sobre todo en estos tiempos en los que la mayoría se lamenta de la crisis. Es ahora cuando hay que ver el vaso medio lleno. Normalmente este tipo de gente tiene muy buen humor. El humor es el que te evita caer en la desesperanza. El humor realmente te salva de la depresión. No se trata de contar chistes, sino de tener la capacidad de reirse de si mismo, de no creerse superman, de reconocer que es capaz de todos los errores y los horrores posibles, porque interiorizando eso, estarán alertas para no cometerlos.

 

Cuantos gerentasos hay que se creen superman, sólo porque tienen el poder, el estatus, pero no la credibilidad, la influencia, el “plus” de influencia del liderazgo, otra de las competencias imprescindibles de los ejecutivos de hoy. El liderazgo tiene que ver con gente que se rodea de gente competente, influye sobre sus colaboradores pero también sabe estar en soledad. El drama del hombre moderno es que no sabe estar solo, y necesitamos mucho tiempo solos para auto examinarnos, auto conocernos todos los días al final del día, saber que hicimos bien, que hicimos mal y que pudimos haber hecho mejor. El liderazgo es también el liderazgo de un ama de casa modesta, el liderazgo de un maestro que te hace perder el miedo a las matemáticas, el liderazgo de un médico en su consulta, que no sale en los periódicos pero que son ejercicios de influencia sobre el ser humano.

 

Se busca también una persona que tenga claras sus prioridades y metas en la vida. Que tenga un plan de vida definido. Si bien es cierto dicen que el hombre propone y Dios dispone. Sin embargo, nos encontramos a veces con gente que tiene planificada al milímetro su vida, y cualquier giro lo hace angustiarse demasiado. Por el contrario, otros van por donde se los lleve el viento. Miguel de Unamuno decía: “Nada de plan previo, que no eres edificio. No hace el plan a la vida, sino que ésta la traza viviendo. No te creas más, ni menos, ni igual que otro cualquiera, que no somos los hombres cantidades. Cada cual es único e irrepetible, en serlo a conciencia pon tu principal empeño.”

 

En el fondo, creo que es muy importante tener un Norte, un plan de vida definido, pero a la vez tener la flexibilidad para adaptarse a los tiempos. ¿Por ejemplo, quién se iba a imaginar hace un año que el mundo estaría como está hoy en día sumido en la peor crisis financiera en más de 70 años? Ayudará bastante que el hoy lo aprovechemos el máximo. Hay una corriente muy fuerte de aprovechamiento del tiempo, que le llaman “Time Management”. En la medida que aproveches al máximo tu tiempo hoy, te estarás asegurando el éxito del mañana. Ten en cuenta que los días perdidos no vuelven, y al final del trayecto los echaremos de menos. Con esto no quiero decir que se esté priorizando que cada día se trabaje más. Hay que trabajar bien, y mucho, y cuando hay que romperse el lomo hay que hacerlo, pero que no se confunda cantidad de horas de presencia física en el trabajo (algunas intrascendentes o dedicas al chisme) con tiempo de calidad, lealtad y compromiso, recurso carísimo en este país. Hay que aprovechar el tiempo también con aquellos que también necesitan de nosotros.

 

Conclusiones

Antes que profesional soy esposo, hijo, amigo y todas esas dimensiones de mi personalidad se ven sacrificadas si no trabajo de un modo más riguroso y eficiente. Al final, todo está relacionado, si soy mejor profesional, seré capaz de adquirir habilidades y competencias que me ayudarán a atender mejor otras dimensiones religión, familia, amigos, deporte, etc.

 

¿En qué debo enfocarme? Ya lo decía Santiago Álvarez de Mon, uno de los principales profesores IESE de España, actualmente considerada como una de las tres escuelas de negocios más prestigiosas del mundo, en una reciente entrevista que le hicieron. “Que mi mente hiperactiva escuche los recados de mi cuerpo, prematuramente avejentado. Que no me tome mi trabajo tan en serio, que la persona que soy gobierne con mano firme al personaje que represento. Que quien quiera que soy se dé cuenta de que estoy de paso, que aprenda a reírme de mí mismo, la última y gran asignatura que sólo los sabios aprueban con nota. Captar y sentir la corriente del río humano, atraer y gobernar el talento de mi empresa, conocer y educar a mis hijos, mantener una relación amable conmigo mismo, renovando mi equipaje intelectual, emocional y espiritual, son tareas cruciales que, pese a su naturaleza y jerarquía, un día sí y otro también son arrinconadas en la vorágine de días clonados en serie.”

 

Es decir, en estos tiempos hay que enfocarnos en ser profesionales exitosos, pero en mi vida las palabras éxito y fracaso tienen mucho más que ver con mi futuro como persona y el de mi familia, su bienestar y felicidad, que con mis logros y consecuciones profesionales.

 

No dejemos que estos tiempos de crisis y el desarrollo de nuestra carrera profesional nos puedan desmoronar. No hablo de falta de ambición y de impasibilidad, obviamente me ilusiona mucho encontrar en el trabajo fuentes de desarrollo personal, y que éstas estén ligadas a mi remuneración. Si el futuro laboralmente hablando sigue mejorando como estoy seguro que será (y que me costará muchísimo esfuerzo para que sea así), intentaré responder a la confianza depositada en mi, y si no, no es ninguna tragedia, no se va a derrumbar mi mundo personal.

 

¿La pinta es lo de menos?

untitledEnsayar lo que se va a decir en la entrevista de trabajo; revisar que el CV esté impecable y sin errores; poner el despertador dos veces para no quedarse dormido… pero, ¿pensaste ya en qué es lo primero que quieras que vea tu entrevistador cuando pases a la sala?

La imagen dice mucho, y aunque lo que se evalúa en una entrevista de trabajo es la trayectoria y la personalidad, la primera impresión puede causar un impacto en la persona encargada de calificar al postulante, y debe tratarse con mucho cuidado. La buena apariencia y el cuidado de la imagen no tienen tanto que ver con la estética sino con los mensajes que se transmite: orden, rigurosidad en los detalles, consideración por la otra persona, interés por transmitir algo positivo.

Recuerda que el reclutador tiene poco tiempo para conocerte y que, en esa primera visita, se formará una opinión sobre ti. Este es, de algún modo, un elemento de marketing personal.

El clásico discurso del bacancito: “si quieren que trabaje para ellos que me acepten como soy”, queda para los que ponen excusas para no encontrar trabajo. Lo cierto es que el mismo entrevistador probablemente recibirá a otras personas igual de talentosas y que proyectan una mejor imagen.

Todo esto no quiere decir que uno tiene que traicionar su estilo o que existe un “uniforme” para las entrevistas de trabajo, ciertamente con la ropa uno puede decir mucho, pero así como uno cuida las palabras que dice en la entrevista, debe cuidar también las prendas que trae.

Depende, también, del puesto al que se esté postulando: no es lo mismo ir a una entrevista de trabajo para un estudio de abogados que para una agencia de publicidad, y así como el socio del estudio puede impactarse por un piercing en la ceja, al creativo le puede caer mal un traje acartonado y peinado de gomina. Es bueno, entonces, conocer antes de ir a la entrevista, un poco más del sector en el que se quiere trabajar, identificar los estilos y buscar lo más apropiado para cada uno.

Sin embargo, más allá de los estilos, hay algunas verdades universales que se aplican a todos los casos y que es necesario tener en cuenta para el momento de ir a una entrevista:

-Cerciorarse de que todo lo que llevemos esté totalmente limpio y planchado.

-Evitar la ropa muy ajustada, los escotes y los colores exageradamente fuertes.

-Evitar minifaldas demasiado cortas.

-No nos vistamos de fiesta, las camisas o las blusas no deben brillar.

-Descartar los peinados extravagantes.

-Llevar siempre el pelo ordenado.

-No usar accesorios o joyas muy llamativos.

-Olvidarse del exceso de maquillaje o las uñas pintadas de rojo pasión.

-Cuidado con el perfume, siempre que sea sutil.