Archivo de la categoría: Artículos para trabajar mejor

Preguntas frecuentes sobre la Xpo Laborum!

1. ¿Qué es Xpo Laborum?

Es la feria laboral y de educación ejecutiva más grande del Perú, en la cual podrás contactar personalmente a muchas de las mejores empresas para trabajar en el Perú que buscan talentos, dejarles tu currículum y participar del programa de conferencias sobre como encontrar trabajo y cuales son las habilidades necesarias para ser un profesional exitoso, dictado por expertos. Asimismo, podrás obtener información de las principales Universidades y Escuelas de Maestría.

2. ¿Me aseguran que conseguiré trabajo?

No, eso depende exclusivamente de ti. Nosotros te facilitamos el contacto directo con empresas que están interesadas en contratar personal, pero la decisión de contratación dependerá de si calzas con el perfil que buscas y tu desempeño. Sabemos que hay muchísima gente que ha conseguido trabajo a través de las Xpo Laborums pasadas, así como también gente que no lo ha hecho.

3. ¿En donde se realizará la Feria Xpo Laborum?

En el Centro de Convenciones del María Angola que queda en Av. la Paz 623 Miraflores (cruce de la paz con Shell).

4. ¿Cuál es el horario de la feria?

Estaremos atendiendo el viernes 25 de 2:00pm a 9:00pm y el sábado 26 de 10:00am a 9:00pm.

5. ¿Cuánto cuesta la entrada?

El precio general es de S/. 10.00 y si muestras tu carné de estudiante (vigente) el precio es de S/. 7.00 (Válido por día).

6. ¿Dónde se compra la entrada?

Las entradas se venderán el mismo día de la Xpo Feria en la entrada del Centro de Convenciones del María Angola.

7. ¿Hay algún costo adicional aparte de la entrada?

No, el único pago es el de la entrada.

8. ¿Es necesario llevar CV’s?

Si, es importante que tengas varios CVs a la mano para poder dejarlos en los stands, si puedes es recomendable que lleves tu CV en un USB para que las empresas puedan guardarlo fácilmente.

8. ¿Cómo debo ir vestido?

Es recomendable que vayas vestido de manera formal, recuerda que será tu primer contacto con la empresa por lo que es bueno dar una buena impresión.

9. ¿Qué haré una vez que llegue a la feria?

La idea es que te presentes con cada representante de las empresas de tu interés, poder conversar con ellos para conocer cuales son las vacantes que tienen disponibles y que conozcan tu perfil para convocarte en futuros procesos de selección. En esta feria podrás dar a conocer cuales son tus habilidades laborales.

10. ¿Qué otras opciones tengo además de contactar a las empresas?

Durante todo el transcurso de la feria se estará dando el programa de conferencias de empleabilidad, dictados por los Gerentes Generales y de Recursos Humanos de las empresas que participan y personas especializadas en el tema. Estas conferencias no tienen ningún costo por lo que podrás ingresar a las que más te interesen.

 

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La incertidumbre, hábitat natural del ejecutivo de hoy

incertidumbreLa semana pasada leí un artículo publicado en el Boletín del IESE, del cual he armado un resumen que me pareció muy útil compartirlo con ustedes. Su autor, uno de los constantes invitados virtuales a este blog, Santiago Alvarez de Mon.

 Hoy en día, la situación actual de crisis e incertidumbre ha causado un cambio significativo en la forma de desempeñar nuestro trabajo, ¿Cuáles son esos cambios? ¿Dónde enfocarse en tiempos de incertidumbre?. A continuación un extracto de las mejores partes del artículo:

 “Parte del equilibrio y serenidad de una persona cuajada y madura consiste en reconocer y abrazar el desequilibrio y la inquietud propios del devenir humano. La metáfora de Einstein es muy gráfica y reveladora. “La vida es como montar bicicleta. Hay que permanecer en movimiento para mantener el equilibrio”. Quietos, aferrados a un statu quo personal, las posibilidades de descarrilar, de tener un accidente, aumentan. El cambio, en su fluido discurrir, paradójicamente es la opción más estable. A partir de esta clarividente aceptación, que requiere una mente abierta, un corazón humilde y mucho sentido del humor, signo distintivo de los sabios, la aventura de vivir atraviesa las tierras y jornadas más interesantes.

 El error es nuestro aliado natural. ¿Y si nos equivocamos? ¿Y si tropezamos en el error? Socio natural y cotidiano en el proceso de aprendizaje humano, convendría mantener con él una relación más fluida, humilde y espontánea. Siendo la otra cara de la excelencia, ¿por qué negarlo, minimizarlo, esconderlo, o lo que es peor, elevarlo a la condición de fracaso?

 La incertidumbre, resbaladiza y etérea per se, exige mantener una relación paciente, atenta y disciplinada con el presente, único tiempo manejable. El pasado, irreversible, es depositario discreto  de tradiciones, costumbres, relaciones y experiencias que nos han ido modelando. Es un baúl repleto de información valiosísima, deberíamos ser los mejores historiadores de nuestra biografía.  Con frecuencia, el pasado se incrusta en el presente a través de unas fotos, un video, unos recuerdos, una mirada a nuestros orígenes. Nada de malo en ello, siempre y cuando seamos capaces de soltarlo, no vaya a ser un lastre que nos impida caminar ligero. El futuro, el tiempo favorito de visionarios y emprendedores, allí viaja la imaginación provista de mapas intangibles e intuitivos, también merece su lugar y protagonismo. Dada su importancia estratégica ¿Cuál es la vía más segura para llegar a él? No hay mejor pista que un presente correctamente leído y vivido  para aprender del pasado y conquistar el futuro.

 Para una mente cosida al presente, la incertidumbre es aventura, reto, tensión creativa. Para una mente desordenada y anárquica, el factor riesgo se deteriora en ansiedad y aprensión. Una mirada serena, intensa, paciente, curiosa, humilde, abierta a la sorpresa y el asombro es un recursos diferencial.

 El humor es otra de las armas con las que alma lucha por su supervivencia y es una compañera perfecta en tiempos de incertidumbre. El humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos.”

Lecciones para trabajar mejor de un número uno del mundo: Rafa Nadal

rafa_nadalLa semana pasada leyendo los artículos del Boletín mensual de Wharton, una de las más prestigiosas escuelas de negocio en el mundo, me encontré con este artículo escrito sobre el Rafa Nadal, el mejor tenista del mundo en la actualidad.

 Me pareció muy curioso porque uno suele tener la idea de que este tipo de personas son superdotadas que nacieron así y que conseguir ese tipo de logros se les hace fácil porque ya nacieron con ese don especial. Y la verdad es que al leer este artículo que sigue a continuación se darán cuenta de que poco de eso ocurre realmente. La escuela de negocios IESE, se ha encargado de utilizar su figura para analizar la importancia de identificar y gestionar el talento desde la infancia.

 

Pero, ¿qué puede aprender un trabajador como cualquiera de nosotros de Rafa Nadal? Según el IESE, hay diez lecciones claves:

 

  1. Talento. Cada persona nace con un talento diferente. La clave está en elegir una profesión que permita desarrollarlo. Si bien el talento está marcado por la genética, es necesario entrenarlo para que aflore con fuerza. Rafa Nadal empezó a jugar al tenis con cinco años, a los siete ganó su primer campeonato, a los doce se proclamó campeón de Europa en su categoría y a los 22 años fue proclamado número uno del mundo.
  2. Carácter. El tenista español es un ejemplo de cómo un carácter fuerte y decidido puede impulsar una carrera hasta la cima. Junto al talento, el carácter es el segundo motor de un tándem invencible.
  3. Aprendizaje. En el deporte y en la empresa, es necesario tener una relación natural con el error y estar dispuesto a emprender. En Nadal, no todo es técnica, sino también control mental e inquietud por aprender constantemente. Hasta desbancar a Federer como número uno del mundo, el español fue derrotado en varias ocasiones por su rival.
  4. Valores. Antes de llegar a ser el número uno, hay que trabajar valores como la humildad para tener raíces sólidas para afrontar el éxito, pero también para saber diferenciar a la persona que está detrás del personaje deportivo y mediático.
  5. Equipo. Un tenista es un ejemplo de un competidor en solitario en la pista, pero siempre cuenta con un equipo que le apoya. El entrenador o el manager ejercen como asesores fuera del terreno de juego, pero una vez que el partido ha comenzado, la responsabilidad recae íntegramente en el tenista, al igual que en el ejecutivo. En la soledad del poder, siempre hay compañía en la sombra.
  6. Mentalidad positiva. Hay deportistas que pierden un partido antes de jugarlo. El secreto radica en ver el problema y convertirlo en oportunidad, aunque para eso, además de perspectiva, también hay que ejercitar la fortaleza mental para dar lo mejor en los momentos más difíciles.
  7. Entorno. El entorno familiar es clave no sólo a la hora de recordar a una estrella mediática quién es y de dónde viene, sino también cuando se está forjando su personalidad.
  8. Coach. Una persona con talento suele ser la última en darse cuenta que lo tiene. La labor del buen coach es identificarlo, seleccionarlo y adiestrarlo correctamente para que éste se desarrolle. En el caso de Nadal, fue su tío Tony quien descubrió el talento del pequeño cuando éste tenía tres años y, al final, se convirtió en el entrenador del número uno del mundo.
  9. Presión. La única forma de soportar la presión de la alta competición es relativizar y saber que hay algo más que ganar una copa.
  10. Colaboradores. El riesgo de un alto ejecutivo o de un deportista de élite es rodearse de gente que sólo dice lo que uno quiere oír.

Se trata de trabajar mejor, no más

wTodavía son muchas las empresas en las que persiste la cultura de que “el que se queda más horas en la oficina es el mejor trabajador”, y empleados que salen de la oficina a las 10 de la noche, llegan a su casa solo para ver a toda su familia dormida, y al día siguiente salir nuevamente a las 7 am. Rumbo al trabajo.

Este “método” para valorizar el trabajo de los empleados es cada vez más despreciado en los países primermundistas, donde luego de una serie de exámenes e investigaciones, se ha determinado que el trabajador que tiene un balance de vida-trabajo más equilibrado es el que está más motivado y tiene la mejor disposición para esforzarse y ser creativo.

En el Perú, suelen ser las grandes multinacionales las que, por adopción de las políticas de su matriz extranjera, impulsan a sus trabajadores a laborar solo las horas establecidas por ley y hasta les dan la facilidad para que puedan mover su hora de entrada y salida de acuerdo a sus preferencias. En otras empresas, los trabajadores suelen trabajar más de 50 horas a la semana, ir los sábados a pesar de que no corresponda en el contrato o llevarse folders de folders con trabajo a la casa.

Sin embargo, vale mirar un poco más allá del problema y preguntarse: ¿es realmente “la empresa” la que impone que esto suceda?, ¿no corresponde realmente al líder de un equipo la definición de este tipo de políticas?

Hace unos años me ofrecieron un trabajo que me atraía mucho. Yo había escuchado que en esa empresa la gente comenzaba a irse de la oficina a las 8 pm, pero me parecía algo tan común que ni siquiera lo cuestioné. En mi primer día de trabajo, un lunes, me llevé una sorpresa: a las 6:30 pm. uno de los chicos de mi equipo apaga su computadora, agarra sus cosas y con una sonrisa dice “hasta mañana”. Yo pensé “bueno, tendrá algo especial que hacer, habrá pedido permiso”, pero minutos después escuché la misma frase, y el que se despedía era nada menos que el jefe. Cuando, a las 7:20 pm. Los últimos dos chicos del equipo preparaban sus cosas para irse, yo apagué mi computadora y me fui con ellos, y caminando hacia la calle no pude evitar preguntarles. “Es cuestión de hacer las cosas rápido, sin distracciones y no tenemos porqué quedarnos más tarde”, me explicaron. Entre sorprendida y curiosa, aproveché, unos días después, en una conversación a solas con mi nuevo jefe para preguntarle sobre la política de horarios en la empresa. “No sé los otros equipos, pero yo creo que es cuestión de hacer las cosas rápido, sin distracciones y no tenemos porqué quedarnos más tarde”, me respondió. Nunca nos demoramos más que el resto de equipos en entregar resultados y nunca nuestros resultados fueron menos buenos que los de ellos. Ese año, además –mi primer año en la empresa- fuimos premiados como “el mejor equipo”.

¿De quién depende, entonces, que los empleados puedan tener una vida balanceada? ¿No sucede a veces que el mismo trabajador cree, para sí mismo, que él es un mejor trabajador por estar más horas en la oficina?, ¿no sucede que se la pasa diciendo, con suspiros, “anoche salí de acá a las 11 de la noche”, o que llega el lunes a decir que está cansadísimo porque se la pasó terminando tal informe o tal estudio en su casa el fin de semana?. ¿Qué pasa si ese trabajador que aplica para sí mismo esa valoración es también un líder?, probablemente va a esperar de su equipo que hagan y digan lo mismo que él.

Comencemos, entonces, por nosotros mismos. Comencemos a convencernos de que nos merecemos una vida además de un trabajo, y que nuestras cualidades se demuestran con resultados y no con la hora a la que uno marca tarjeta. Una vez convencidos, tratemos de aplicarlo con nuestro equipo y con nuestros pares.

 

Alma de negociante

Alguna vez dijimos en este Blog que la búsqueda de trabajo es, en sí, un trabajo, y que al participar en un proceso de selección, no importa la profesión que uno tenga, debe sacar sus habilidades de marketero, psicólogo, estadista, vendedor y muchos otros oficios para conseguir éxito. Esta vez hablaremos de una de esas facetas: la de negociador.

Así seas arquitecto, visitador médico o periodista, en una entrevista de trabajo deberás cerrar un trato y tratar condiciones y para eso, también debes estar preparado. Como buen negociador, tienes que tener una estrategia, identificar qué tan bien has vendido tu producto, saber hasta dónde estás dispuesto a aceptar y evaluar lo que te ofrecen en conjunto, no como algo aislado. Solo así podrás obtener lo que más te convenga a ti, desde todo punto de vista.

 

Primero, lo primero. Antes siquiera de acudir a la entrevista, debes tener claro cuánto te gustaría ganar, cuánto más necesitarían ofrecerte para que dejes tu trabajo y hasta cuánto es lo mínimo que aceptarías. Todo esto dependerá, en parte, de las condiciones laborales en las que te encuentres, pero también debes tener en cuenta tu propio valor en el mercado y el esfuerzo o exposición que te demande el trabajo que se te ofrece. Esto quiere decir que aunque no tengas trabajo o nazca de ti cambiarte de trabajo, no tienes por qué valorizarte por debajo de los talentos o la experiencia que tú sabes que tienes. Evalúa entre la gente que tiene puestos similares a los que tú has tenido, o estudios parecidos, el nivel de sueldos al que acceden y considérate en esa línea. Aceptar algo por debajo, por más desesperado que estés, podrá traerte la satisfacción momentánea de haber conseguido trabajo, pero a los pocos meses comenzarás a sentirte frustrado.

 

Ahora, ¿cuándo es un buen momento para hablar de dinero? Nunca saques desde el comienzo el tema del dinero. No olvides que esto es una negociación y que lo primero que tienes que hacer es ofrecer las bonanzas y beneficios de tu “producto”, que lo conozcan, que se entusiasmen, ¡que ellos mismos se den cuenta de cuánto vale!

Uno tiene que imaginarse que está en un mercado, y que, por un lado, encontrará vendedores que le describan el producto, le permitan probarlo, le cuenten dónde fue hecho y con qué material y recién entonces uno, ya interesado, preguntará ¿cuánto cuesta? Por otro lado, habrá vendedores que gritarán “tres por diez soles” como si el precio fuera el único atributo con el que puede vender el producto. Nosotros queremos ser de los primeros, no de los segundos.

Aunque en la entrevista no se haya hablado de sueldos, desenvuélvete asumiendo que es un puesto prometedor, y saca siempre lo mejor de ti, asegúrate de que les estás mostrando lo mejor del producto.

Una vez que ellos pongan el tema sobre el tapete, y que te pregunten tus expectativas salariales tu estrategia puede ser o dar un rango (estoy dispuesto a ganar entre tanto y tanto) o decir cuánto ganas actualmente o has ganado en tu último trabajo, y señalar que te gustaría ganas tanto porciento más. Recuerda dejar siempre claro si estás hablando de cifras en bruto o en neto.

 

Al momento de escuchar la oferta, no olvides que no solo debes tener en cuenta el salario neto que recibirás, sino todos los otros beneficios cuantificables como bonos, utilidades, seguros, capacitación, facilidades, etc. Todo esto conformará el paquete de lo que tú, trabajador, recibirás de la empresa y tiene que ser atractivo y motivador para ti.

Finalmente, si necesitas tiempo para pensarlo, consultarlo y compararlo, pídelo. Una decisión tan importante no debe ser tomada a la ligera.

Año nuevo, vida laboral nueva!

Junto a las uvas, el brindis de las 12 y el ritual de las maletas, los peruanos solemos aprovechar el año nuevo para mirar por un momento el año que pasó y evaluarlo, y  hacer luego nuestra lista de deseos para el siguiente año.

Entre nuestros deseos, seguramente más de uno estará relacionado con el trabajo. “Que me den un aumento”, pedirán algunos, “conseguir un nuevo trabajo”, pedirán otros. Los más radicales pedirán que boten a su jefe, o al chismoso del piso 3. Lo cierto es que todos estos deseos, que uno pide para que se cumplan como por arte de magia, pueden entenderse también como metas. Si lo que uno quiere es cambiar de trabajo, o cambiar de jefe u obtener un aumento de sueldo, hay que tomarse un momento para sentarse a identificar lo que desea y buscarla manera de hacerlo, y qué mejor momento que en Año Nuevo.

Tómate un momento para sentarte y evaluar primero qué tan contento estás en tu trabajo. Sirve de mucho agarrar lápiz y papel y escribir tu evaluación, no solo porque te aclaras, sino también porque puedes tener esa lista como referencia para más adelante, conforme vayas ejecutando tu “plan de acción”.

Pregúntate cuáles son las cosas que hacen que no estés 100% satisfecho en tu trabajo y escríbelas. Vuelve a leerlas e identifica cuáles de esas estás en capacidad de cambiar, y escribe a su lado qué tendrías que hacer para cambiarlas. Si lo que quieres, por ejemplo, es un aumento de sueldo, identifica qué podrías hacer para obtenerlo.

Una vez hecho esto estarás preparado para identificar si lo que quieres es un cambio de trabajo o si, realmente tu trabajo te gusta, pero hay cosas que te gustaría cambiar para hacerlo mejor.

La segunda parte tiene que ver ya con una autoevaluación. Tómate un momento para mirarte con los ojos de tu jefe y evalúate a ti mismo como trabajador. Identifica tus virtudes y tus fallas, y, cuando lo hagas, trata de observar a qué se deben estas fallas. Si identificas, por ejemplo, que te falta rapidez, piensa porqué te sucede eso, a qué se debe, y escribe, entonces, qué debes hacer para cambiarlo. Así tendrás tu pequeña lista de “propósitos laborales” para el 2009.

Siempre es bueno parar un momento y reevaluar su vida laboral. Al fin y al cabo, el trabajo es una actividad a la que le dedicamos alrededor del 50% de nuestras horas de vigilia en la vida, y merece ser un espacio que disfrutemos y nos traiga satisfacciones.

Entonces tómate un tiempo, escribe y verás cómo en el papel todo es más claro. Ahora dite a ti mismo Feliz Año Nuevo, sabiendo que este año tú eliges la vida laboral que vas a tener.