Luego lo delego

“Lo hago yo porque a mí me va a salir mejor”.  “Prefiero no darle ese trabajo porque es importante y quiero llevarme el crédito”. “Mejor lo hago yo, ¿total?, lo termino en un ratito, si le pido que lo haga tendría que demorarme mucho en explicarle”. “Le tocaría hacerlo a él, pero me da miedo que no lo haga bien”.

¿Alguna de estas frases suena conocida? Seguro que sí. Uno de los errores más comunes que vemos en los centros de trabajo es no saber delegar las tareas, ya sea por temor a que la otra persona no lo haga bien, por “falta de tiempo” para explicar y hacer seguimiento o por desconfianza a que sea el otro el que termine llevándose los laureles.

Aunque los temores son entendibles, las consecuencias de no delegar no son nada positivas: no solo la persona se llena de tareas que no puede cumplir en su horario habitual, sino que el resto del equipo no aprende, y se crea un círculo vicioso.

Aprender a delegar no es fácil, pero sí necesario, y si bien no hay un manual para hacerlo, acá te damos algunas ideas que pueden facilitar tu propio aprendizaje.

La primera tiene que ver con la responsabilidad. El temor tan grande que existe para delegar tiene que ver con que lo que se delega es solamente la tarea, pero la responsabilidad sigue estando en nosotros. Sin embargo, es importante ver que, no hay razón para pensar que la persona a la que se delega la tarea no la va a asumir con la misma seriedad con la que nosotros mismos la asumimos, y, por lo tanto, va a hacer realmente su mayor esfuerzo. Pongamos real responsabilidad en el resto, hagámosles sentirse importantes, démosles nuevos retos. Además de enseñarles nuevas tareas que más adelante podrán hacer con facilidad, estamos motivándolos en su propio trabajo.

La segunda tiene que ver con el error. Dejemos que se equivoque. Veamos el error como un proceso de aprendizaje, pensemos que nosotros también nos hemos equivocado. No le tengamos miedo. Cuando cometa errores, démonos un tiempo para permitir que entienda qué ha hecho mal, de manera que a la próxima vez esté alerta. No se trata de reñir ni poner malas caras. Siéntese con él y pregúntele: ¿Qué podrías haber hecho distinto?, ¿cómo lo harías la próxima vez?, ¿en qué te basaste para tomar esa decisión?, ¿cómo podrías cambiar esto para que la próxima vez no te suceda?

 

La tercera tiene que ver con el seguimiento. No podemos delegar una tarea y esperar que nos la entreguen perfecta una semana después. Al momento redelegar la tarea, es bueno acordar una fecha y hora para sentarse a revisar lo avanzado, qué dificultades está encontrando la persona y qué otras cosas podría hacer para enriquecer su trabajo. En este punto es importante recordarle cuál es su objetivo final, la meta a conseguir.

Finalmente, es muy importante no olvidar el reconocimiento. Una vez terminada la tarea, si se alcanzó el objetivo final, no hay que olvidar que, así como a nosotros nos complace escuchar al menos un breve “buen trabajo”, para el resto es también valioso.

Delegar nos alivia nuestra propia carga de trabajo, fortalece el trabajo de equipo, ayuda al resto a aprender y crecer profesionalmente y permite que todos nos sintamos más motivados.

 

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Una respuesta a “Luego lo delego

  1. Yo reconozco que anteriormente he actuado pensando que yo lo haria mejor pero el tiempo me enseño que no era ni superman ni un sabelotodo, el tiempo me mostro que tenia temor a delegar por miedo a perder el trabajo o porque buscaba llenar mi ego. Luego recorde lo que una vez una jefa que tuve en la bolsa de valores habia hecho conmigo no me llego a enseñar la contabilidad bursatil ella acaparaba la contabilidad y solo se limito a darme la conciliacion bancaria.Con el tiempo aprendi a delegar y me di cuenta que al delegar cimentaba mas mis conocimiento y ademas me ganaba el aprecio de las personas a las cuales habia delegado porque veian en mi como una especie de profesor didactico y eso me hizo sentir bien ademas me sirvio para demostrar que era aceptable como consejero.
    Es bueno delegar es cierto pero tambien es bueno saber a quien vas a delegar y porque vas a delegar y cuando vas a delegar, y saber correr riesgos y saber confiar si es que tu meta es trabajar en equipo por que el dia de mañana esa persona de alguna u otra forma sera tu mano derecha y quizas algun dia tomara tu puesto o se ira a otro lugar donde aplicara lo que tu enseñastes. Si tu tienes miedo a delegar es porque no confias en tu capacidad de decisión.

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